Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dr. Andrew Woodfield>¿Acaso los conceptos existen realmente?

 

 

Después de recordar que en el tercer taller habíamos considerado que los conceptos de categorías eran normas de clasificación, el Dr. Woodfield dedica su cuarto taller al tema de la realidad ontológica de los conceptos.

La gran variedad de conceptos que utilizamos en las lenguas naturales y las teorías (‘conceptos básicos’ de Rosch, ‘conceptos de semejanza de familia’ de Wittgenstein, ‘conceptos polémicos’, ‘conceptos teóricos’, ‘conceptos de especies naturales’, ‘conceptos de artefactos’, ‘conceptos lexicalizados’ vs ‘no-lexicalizados’, ‘conceptos objetivos’ vs ‘subjetivos’, ‘conceptos simples’ vs ‘complejos’, ‘conceptos de masa’, etc.) recibió interpretaciones ontológicas diversas por parte de los filósofos del lenguaje: que van del realismo (reducconista o antireduccionista, eliminacionista) hasta el instrumentalismo, el ficcionalismo, el deflacionismo o el minimalismo.

El Dr. Woodfield ilustra con unas citas[1] esas tesis y subraya la diferencia entre dos tendencias: por una parte, la tesis realista antireduccionista de Frege sostiene que los pensamientos son idénticos a contenidos de pensamientos los cuales son idénticos a proposiciones; por otra parte, el externalismo social considera que los contenidos de pensamiento están fijados por normas semánticas que los individuos se comprometen implicitamente a respetar. ¿Cuál de esas concepciones se presta de manera más conveniente a la ontología de las normas de clasificación?

El Dr. Woodfield  cita un ejemplo de Tyler Burge (‘Individualism and the mental’, 1979). Cuando Alf enuncia la oración: “Tengo artritis en mi muslo”, él no hace un uso correcto de los términos, pues la artritis es una enfermedad que afecta las articulaciones del cuerpo. Él expresa un contenido de creencia que no está determinado por su estado físico actual, sino por el significado público de la palabra ‘artritis’. Alf estuvo causalmente afectado por el ambiente lingüístico en el cual él fue educado. Según las teorías internalistas, solamente las personas que entienden perfectamente los enunciados públicos están en posición de tener pensamientos cuyos contenidos coinciden exactamente con los significados públicos. Vemos que Alf no satisface esa condición. Por el contrario, con una teoría externalista como la de Burge, el contenido de pensamiento de Alf se mantiene en relación parcial con el significado de la enunciación que él expresó.

Burge distingue tres niveles de comprensión: a) una comprensión suficiente para permitir un razonamiento responsable con la noción expresada por el término; b) la competencia normal; c) la plena comprensión. Esos tres niveles se ilustran en el lenguaje público. Todos los miembros de una comunidad lingüística no usan los términos con el mismo nivel de competencia. El médico que cura a Alf puede comunicar con éxito con Alf utilizando el concepto de artritis, aunque ambas personas tengan concepciones cuantitativamente diferentes de ‘artritis’. El Dr. Woodfield  subraya que el rol funcional del concepto en el pensamiento de Alf era idiosincrásico y desviante mientras que el médico ejemplifica la plena comprensión del término. Si el rol funcional fuese individuante para ese tipo de concepto (cf. Rey), las dos personas, tendrían dos conceptos distintos.

Entonces, es posible que dos personas usen el mismo concepto con concepciones diferentes. Una concepción individual de una categoría K es un ‘paquete’de información o de mesinformación (información eventualmente desviada o parcial) sobre K. El Dr. Woodfield indica que las concepciones admiten una distinción type/token. Las token-concepciones son nuestras posesiones personales. Mi concepción de K es numéricamente distinta de tu concepción de K, aunque nuestras token-concepciones respectivas sean instancias de la misma type-concepción (pues están dirigidas sobre la misma categoría).

A la diferencia de la concepción, el concepto es exterior a los estados psicológicos y los procesos que éste individúa, siendo también exterior a las prácticas cognitivas de un super-experto. Así, en relación a la deferencia, no habría ningún super-experto que pudiera detener el proceso de deferencia.

 *** Agregar el dibujo de W.***

El Dr. Woodfield trata de demostrar que la categoría es objetiva, pero él duda que los conceptos sean objetivos. Para definir su actitud realista respeto a las reglas de clasificación, él habla de realismo reduccionista (por oposición al realismo anti-reduccionista de Frege), diciendo que los conceptos son normas. El Dr. Woodfield no pretende que esas normas sean ‘tabiques’ que existirían por sí mismas, sino una intuición que comparte la gente. En la ontología del Dr. Woodfield, hay en el mundo: cosas, gente, palabras, pero el caso de los conceptos es más problemático. Los conceptos están donde están los seres humanos (y algunos animales). Las normas (como las tradiciones; pensamos en el ejemplo del tango: en un momento la palabra ‘tango’ aparece para caracterizar un fenómeno) se establecen entre esos seres, pero es dudoso que puedan existir sin ellos.

 

Bibliografía:

  • Burge, T., 1979. ‘Individualism and the Mental’ in P. French, T. Uehling &H.K. Wettstein, eds: Midwest Studies in Philosophy Vol IV: Studies in Metaphysics. Minneapolis: University of Minnesota Press.

  • Woodfield, A. 1991. ‘Conceptions’, Mind 100, 547-72.

 



[1] Ver las citas en apendice.

Jean-Philippe Jazé