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Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dra. Ruth G. Millikan>La formación de conceptos (I)
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Al
principio de su segundo taller, la Dra.
Millikan precisó la diferencia que existe, hablando de los estados
de cosas representado (affair
represented), entre representación implícita y representación
explícita. Utilizó nuevamente el ejemplo del estado de cosas
representado por la danza de la abeja. La representación explícita
comunicada por la danza de una abeja indica de
dirección (representada por el eje de la danza relativamente al
sol) y distancia. La representación implícita proviene de la filogénesis
de las abejas que están diseñadas para interpretar la danza como una
instrucción a seguir esa dirección sobre esa distancia para encontrar
el néctar. La Dra. Millikan
subrayó que un observador deseando describir a la tercera persona el
significado de la danza de las abejas debe necesariamente hacer explícito
lo que está implícito en la danza.
Después
de esa aclaración, el taller continuó con un comentario de los dos
primeros capítulos del libro On
clear and confused ideas que trata de los conceptos de substancia.
La Dra. Millikan defiende la idea según la cual los conceptos de
substancia nos hacen capaces de reidentificar substancias a través de
diferentes medios y bajo diferentes condiciones, y de acumular
progresivamente aptitudes prácticas y conocimientos teóricos sobre
esas substancias. La Dra.
Millikan define las substancias como cosas que mantienen sus
propiedades en tiempo y se prestan a la observación y al uso práctico.
En el curso de nuestros encuentros con una misma substancia o con una
substancia del mismo tipo, recolectamos información sobre ella. Las
substancias son entonces la base ontológica de nuestro conocimiento teórico
y práctico. Según
la Dra. Millikan, el lenguaje
es otra forma de percepción, otra modalidad sensoriomotriz. Los
conceptos nos permiten recolectar información sobre las substancias
correspondientes y reidentificarlas. Mientras que la mayoría de los
animales categorizan con sus sentidos, los animales lingüísticos
disponen de la particularidad de poder categorizar también con el
lenguaje. Reconocer por el olor, por ejemplo, es saber solamente una
cosa sobre algo. En la medida en que nos permiten recolectar información,
y en particular información sobre las propiedades de una substancia,
los conceptos de substancia nos permiten saber varias cosas sobre algo.
Es muy útil para nosotros acumular conocimiento sobre las propiedades
de una substancia, porque esas propiedades no son siempre aparentes o
evidentes. El
hecho de poder recolectar informaciones teóricas y prácticas sobre las
substancias nos distingue de los animales que sólo tienen capacidades
prácticas. Por ejemplo, el perro tiene capacidades prácticas y puede
desarrollarlas, lo cual puede llevarlo a formar un concepto de
substancia limitada (por ejemplo, el concepto de su amo). Puede
identificar a su amo, saber como comportarse con él, saber que le da su
comida, etc. Pero no alcanzará la etapa de formación de categoría
(como las categorías de hombres o mujeres, por ejemplo). Los
animales lingüísticos captan substancias y también pueden desarrollar
conceptos sofisticados. Pero la Dra.
Millikan piensa que el proceso de captación de substancias precede
en el tiempo al conocimiento de las propiedades de esas substancias. Sin
embargo, necesitamos el conocimiento de las propiedades para hacer
clasificaciones. La Dra. Millikan
distingue el proceso de categorización que consiste en una
yuxtaposición de individuos, y el proceso de clasificación que
consiste en la constitución de conjuntos nominales de substancias que
comparten propiedades comunes. Por otra parte, la Dra.
Millikan insiste sobre la importancia de distinguir entre la función
de identificar y la función de clasificar. La identificación resulta
de una conexión real entre un organismo y el mundo. El mundo no está
en mi cabeza, pero hay una interacción entre mi cabeza y el mundo. Lo
que es real, son las acciones que realizamos con el mundo. La tarea de
la identificación y de la reidentificación tiene como primeras
funciones la adquisición de información y el uso de información. A
cada uno de mis encuentros con una substancia, mi concepto de esa
substancia se hace más fino. Por contraste, el proceso de clasificación
consiste en la abstracción de propiedades y la constitución de un
conjunto nominal de substancias a las cuales atribuimos las mismas
propiedades. Además, cuando las fronteras naturales entre categorías
de substancias son borrosas, la tarea de la clasificación puede
consistir en fijar fronteras artificiales para las extensiones de las
substancias. En
resumen, la función general de los conceptos de substancia es permitir
el uso de las substancias tales como están objetivamente definidas en
la naturaleza. Jean-Philippe Jazé
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