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A raíz de  algunas de las dudas que surgieron en su conferencia magistral, la Dra. Millikan optó por aplazar el tema previsto para su primer taller y en su lugar, presentar una breve introducción sobre su teoría de representaciones.

La teoría de las representaciones mentales que propone la Dra. Millikan se inscribe dentro del marco de lo que se ha denominado teleosemántica, (David Papineau; Fred Dretske). Más que una teoría de representaciones, la teleosemántica es una teoría de representaciones erroneas (misrepresentation).

Antes de exponer su propia teoría, la Dra. Millikan enuncia las tres teorías básicas de representaciones mentales de la tradición filosófica:

La primera describe las representaciones mentales como imágenes pictóricas de aquello que representan, de tal manera que la relación entre el objeto del mundo y la representación, son isomórficos entre sí. Sin embargo, los teleosemánticos arguyen, que si la representación mental es como una imagen que reproduce los objetos del mundo, cabe preguntarse entonces, ¿cual es el objeto que se está representando en el caso de las representaciones erroneas?

La segunda teoría fue presentada por el mismo Fred Dretske en su libro Knowledge and the Flow of Information en el cual sugiere la idea de representaciones mentales conectadas por medio de una relación causal con los objetos representados.

La tercera teoría  que procura explicar las representaciones mentales y quizás la más común entre los filósofos contemporáneos, derivó de la filosofía de la ciencia de las décadas de los 20’s y 30’s. Esta propuesta analiza las relaciones entre el pensamiento y los objetos del mundo. La idea en la que se fundamenta, es que una representación mental de un objeto del mundo se genera a través de una serie de conexiones e inferencias mentales que parten de nuestra experiencia del mundo. Esta teoría, declara la Dra. Millikan, es una versión modificada de la teoría de la imagen pictórica, ya que considera al pensamiento como un estructura formal (lógica) que se despliega de manera  isomórfica al mundo.

Ahora bien, independientemente de cuál sea la teoría más acertada sobre las representaciones, ¿qué es lo que ocurre en los casos en que las inferencias que se realizan no son isomórficas al mundo? ¿Cómo se generan los pensamientos equivocados, las representaciones erroneas?  Estas son las preguntas a las que responde la teleosemántica.

Para poder precisar lo que es una representación mental tendríamos que reconocer primero, afirma Millikan, que los organismos generan intencionalmente las representaciones mentales, están diseñados para hacerlo (es su “tarea biológica” llevarlas a cabo). Sin embargo, los organismos no son perfectos, ni son siempre las condiciones del medio ambiente las ideales (aquellas bajo las cuales el mecanismo de representación fue seleccionado) y por lo tanto, el mecanismo puede fallar, se pueden producir representaciones erroneas.

La teoría de representación que propone la ponente requiere de tres componentes  fundamentales, sugeridos originalmente en el siglo XIX  por Charles Peirce en su formulación del signo: un objeto, una representación y un intérprete. No puede haber una seña intencional sin un intérprete designado, enfatiza la Dra. Millikan. Una representación es útil en la medida en que puede ser “leída” y “utilizada”.

La Dra. Millikan sostiene que existen tres tipos distintos de mecanismos de representación y los tres presentan una estructura básica similar:

 

 

 

 

Notas.

1) El usuario puede ser un organismo distinto o el mismo que produce la representación.

2) Las flechas indican una cadena causal; las líneas punteadas indican que no es una cadena causal sino una relación lógica.

Dos puntos esenciales en la postura de Millikan, frente a las posiciones de Fodor o de Dretske, son: en primer lugar, que para entender lo que es una representación, esta no se puede aislar del sistema de representación del que forma parte. Sólo comprendiendo el sistema en su totalidad se puede explicar la función de las representaciones. En segundo lugar, para que una representación sea útil debe ser una representación completa; es decir, debe contener en su formulación una condición de satisfacción, o una condición de verdad. La representación por lo tanto, no es el mapeo de un objeto, sino de un estado de cosas (state of affairs), de un asunto representado.

El mecanismo de representación planteado por Millikan responde al problema de las representaciones erroneas al considerarlo como un sistema que fue diseñado para representar y que puede fallar y dar lugar así a las representaciones erroneas (sencillamente, errores del sistema). Ahora bien, ¿cómo cabe el error en el sistema de representación millikaniano?:  

  • El asunto representado  no forma parte de la cadena causal del sistema de representaciones. Al ser una relación lógica la que vincula al asunto representado con el resto del sistema, se posibilita la ocurrencia de errores en el sistema.

  • El asunto representado es la condición normal bajo la cual el mismo mecanismo de representación fue seleccionado. Es la condición bajo la cual funciona adecuadamente el sistema. En las ocasiones en que el organismo está expuesto a condiciones anormales o adversas el sistema puede fallar; en cuanto menos plasticidad presenta el organismo, más altas son las posibilidades de error.

  Las tres teorías de representación descritas por la Dra. Millikan son: 

1) La Representación Descriptiva: aquella en la cual las representaciones son descripciones. En este caso, el asunto representado expresa hechos del mundo y da lugar, por ejemplo, a las creencias y conlleva condiciones de verdad.

  2) La Representación Directiva: aquella en la que la representación no manifiesta una descripción sino que transmite una directriz y por lo tanto, el efecto será una acción que responde a esta directiva. En este caso, el asunto representado no expresa hechos del mundo sino instrucciones y da lugar, por ejemplo, a los deseos y conlleva condiciones de satisfacción.

3) La Representación  Push-me / Pull-you:   aquella en la cual la representación es de ambos tipos, tanto descriptiva como directiva. Describen y al mismo tiempo dan una orden. Este tipo de representación es la más primitiva y aquella que comúnmente está presente en los animales.

 

Ma. Teresa Fernández Francés