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Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dr. Nicolas Kemper>Ingeniería del conocimiento
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En
el tercer taller, el ponente se refirió a la ‘materia prima’ de la
Inteligencia Artificial (IA) que consiste en una base de datos que viste
al Sistema Experto (SE) que se esté desarrollando. El ‘alma’ de todo
programa consiste en una serie de datos que constituyen la información de
lo que debe realizar y cómo lo debe realizar el SE. Al proceso mediante el cual se genera dicha base de datos se le llama ingeniería del conocimiento: método apropiado que selecciona y organiza la información que contiene el o los SE´s. La
ingeniería del conocimiento se desarrolla en cuatro fases: 1) La
adquisición de fuentes de conocimiento de donde se extraen los datos
convenientes para las metas del sistema que se está diseñando. Las
fuentes pueden ser de dos tipos: públicas; que son aquellas que provienen
de publicaciones como libros, revistas, artículos científicos y que son
de relativo fácil acceso. El segundo tipo de fuentes que describe el
ponente es la proveniente de un experto humano o de un grupo de expertos
humanos y les llama fuentes de tipo privado. Existe
una distinción entre el sistema que se desarrolla a partir de fuentes públicas
y de aquel que requiere o requirió los conocimientos y la expertisia
de un ser humano. Este último es reconocido como un SE (sistema experto),
mientras que aquel que proviene de fuentes públicas es llamado sistema
basado en el conocimiento. Sin embargo, las definiciones resultan
circulares, ya que, en última instancia, un SE también es un sistema
basado en el conocimiento. El
desarrollador deberá encontrar las fuentes más convenientes para lograr
el diseño y desarrollo del sistema. En el caso de los SE´s, el ingeniero
del conocimiento se entrevista con los expertos para construír un mapa de
información que contiene el conocimiento requerido. Esta información es
la representación gráfica de la solución a un problema. Al hablar de un SE se debe considerar que su origen es la necesidad de resolver o agilizar la resolución de problemas que se presentan en algún campo. Por ejemplo, la necesidad de monitorear la presión cerebral en pacientes víctimas de traumatismo craneoencefálico, o bien para perfeccionar la perforación de pozos petroleros. Y es necesario considerar que al decir ‘algún campo’, puede ser casi cualquier terreno del conocimiento y de las prácticas tecnológicas e intelectuales del ser humano. La
resolución del problema consiste en el desgloce que sugiere el experto y
este se transforma en el mapa de conocimiento con el que se vestirá el
programa. El programa se manifiesta a través de la manipulación de símbolos
con los que cuenta y que previamente han sido seleccionados, organizados e
implantados en el programa, a través del ser humano experto en la
resolución de la situación. Las máquinas per
se, aún no resuleven los problemas. Siguen siendo los humanos los que
proveen a las máquinas de una capacidad que les pertenece a los expertos
y que requieren de extensiones para potencializar su trabajo. El
Dr. Kemper, también hizo referencia a los niveles de conocimiento
que existen y ambos niveles resultan pertinentes para el diseño y el
funcionamiento de un SE. El
conocimiento superficial está compuesto por la expertisia de los seres
humanos: La expertisia es la capacidad de resolver situaciones prácticas,
la habilidad para reconocer los conflictos y la agilidad para tomar
decisiones encaminadas a la exitosa resolución. La expertisia consiste en
reglas heurísticas de búsqueda rápida. Por otro lado, el conocimiento
profundo proviene de las teorías, los conceptos y las demostraciones que
sustentan una práctica o una técnica, generalmente de tipo académico.
Entre ambos niveles se generan los tipos de conocimiento, como por
ejemplo, el conocimiento declarativo, que permite distinguir cómo son las
cosas, formular proposiciones y enunciados de tipo descriptivo. En segundo
término, el Dr. Kemper habla sobre el conocimiento procedural, que
consiste en la sabiduría práctica de cómo se hacen las cosas. El
ingeniero del conocimiento debe saber distinguir entre niveles de
conocimiento y clases de conocimiento y tomarlos en cuenta para realizar
los mapas, ya que al combinar ambos el resultado es un SE robsuto y
exitoso. Existen
distintos tipos de mapas. El Dr. Kemper mencionó tres clases. En
primer lugar habló de las listas que son agrupaciones de elementos
distribuídos en un esquema que permite crecer en organización por
niveles y construír un mapa de conocimientos que represente al problema y
a su solución. Cada elemento tiene su
propia lista de subelementos y así continuamente. Sin embargo, las listas
no permiten representar de manera explícita las relaciónes de interacción
que existen entre elementos y subelementos. Otro tipo de mapa de conocimiento es el llamado ‘árbol de decisión’ que está formado por nodos y ramas que conducen a otros nodos finales. Cada nodo es un atributo y la rama es el valor correspondiente. Este esquema sí permite representar las relaciones que existen entre elementos y subelementos del problema. De un árbol se puede derivar una tabla de decisión, que contiene todas las combinaciones posibles y necesarias para alimentar al sistema. El
tercer tipo son los diagramas de dependencia. Éstos parten de la
solución del problema. Obtener la solución depende de una serie de
factores que representan los atributos y componen la ruta hacia la solución.
Estos diagramas permiten (también) crear tablas de decisión a través de
las cuales se realiza la programación del SE. Alejandro Brauer Vega
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