Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dr. José Luis Bermúdez>Reasoning and rationality without language

 

 

Resumen:

Para explicar el comportamiento de las criaturas no-lingüísticas en términos psicológicos tenemos que atribuir a esas criaturas creencias y deseos que en cierto sentido racionalizan sus acciones: necesitamos entonces una noción de racionalidad que se aplique al nivel no-lingüístico. En su presentación, el Dr. Bermúdez propone que la concepción estándar inferencial (Standard inference-based conception) no es aplicable a las criaturas no-lingüísticas. No hay evidencia de que se puede tener conceptos lógicos sin lenguaje. La presentación describe tres sentidos diferentes según los cuales el comportamiento de las criaturas no-lingüísticas puede ser descrito como racional. Por último, el Dr. Bermúdez explora las consecuencias  para nuestra comprensión de las criaturas no-lingüísticas.

  

En el tercer taller, el Dr. Bermúdez critica la concepción inferencial de la noción de racionalidad. De manera general, las explicaciones psicológicas racionalizan el comportamiento de los individuos atribuyéndoles  actitudes proposicionales. Esto implica suponer que creencias y deseos están en la base del comportamiento. Donald Davidson defiende esta concepción inferencial (inference-based conception), según la cual las creencias y los deseos tienen el papel de las premisas de nuestras acciones. Esta concepción supone de parte de los agentes cierta sensibilidad a los principios fundamentales de las lógicas inductiva y deductiva ( modus ponens, modus tollens, contraposición) y también a los principios fundamentales del cálculo de las probabilidades. Pero esta concepción presenta el inconveniente de reservar la racionalidad exclusivamente a las criaturas lingüísticas, es decir, a criaturas capaces de manejar operaciones sintácticas sobre los vehículos de sus pensamientos.

 Sin embargo, sabemos que algunas criaturas no-linguísticas como los leones marinos o las ratas pueden hacer unas asociaciones o clasificaciones, es decir, tener cierto tipo de comportamiento racional. No debemos utilizar conceptos lógicos en la descripción de ese comportamiento racional. Se trata, más bien, según el Dr. Bermúdez, de un tipo de racionalidad procedural. Lo que propone el Dr. Bermúdez es encontrar un sentido de ‘racionalidad’ mejor adaptado a la explicación psicológica que la concepción inferencial. Por eso, él pregunta en una perspectiva operacional ¿en qué circunstancias es correcto describir el comportamiento de una criatura no-lingüística como racional? Eso lo lleva a distinguir tres diferentes tipos de racionalidad:

 A- La racionalidad de nivel 0 es el sentido mínimo de racionalidad según el cual ‘comportamiento racional’ significa simplemente ‘comportamiento adaptativo’ o ‘conducta de supervivencia’. Sus dos características son de no estar fundada sobre algún proceso de toma de decisión y de aplicarse a tipos de comportamiento más bien que a instancias individuales (tokens) de comportamiento. Para hablar de racionalidad, hay que tener un espacio de alternativas (pero en ciertos casos no existen alternativas en el nivel del comportamiento individual tropístico), mientras que sí existen alternativas en el nivel de las disposiciones a tener ciertos comportamientos (por ejemplo, el comportamiento de foraging que puede ser considerado como una optimización del gasto y de la adquisición de energía).

 

B- La racionalidad de nivel 1: es más sofisticada en el sentido en que los comportamientos racionales de nivel 1 involucran una selección entre una clase de diferentes acciones posibles (ya no estamos más hablando de disposiciones o de tropismos) sin que se involucre todavía toma de decisión alguna. Los criterios según los cuales la selección se opera provienen del contenido de la percepción y los determinantes de la acción dependen de la percepción (cf. Gibson). Los comportamientos de racionalidad de nivel 1 utilizan el contenido de la percepción para operar comparaciones (el Dr. Bermúdez subraya que esas comparaciones no son un proceso de razonamiento) entre affordances.

 C- La racionalidad de nivel 2 concierne los comportamientos que hacen intervenir la toma de decisión. l Dr. Bermúdez distingue entre los comportamientos que involucran una decisión (racionalidad de nivel 2) y los comportamientos donde solamente se trata de comparar y seleccionar (racionalidad de nivel 1). Decidir supone seleccionar un curso de acción por una razón (justificar), la cual está generalmente derivada a partir de sus consecuencias. Es muy diferente realizar una acción en función de sus consecuencias (condicionamiento instrumental) y realizar una acción en función de las consecuencias sensitivas que tiene. En el caso del razonamiento basado en las consecuencias sensitivas. Se trata de una comparación entre consecuencias posibles, resultado de diferentes acciones, mientras que para el razonamiento instrumental se necesita algo más que simplemente el nivel de la comparación. Para Jerry Fodor y otros teóricos del lenguaje del pensamiento, lo que se necesita es la evaluación de una utilidad esperada y un razonamiento a la vez probabilístico y condicional.

 El Dr. Bermúdez rechaza la idea que los comportamientos que involucran una racionalidad de nivel 2 puedan ser entendidos en términos de comparación entre situaciones dadas. Al contrario necesitan tomar en consideración tanto la acción como creencias de trasfondo (background beliefs). Hay una traslación de la creencia instrumental a la acción, sin que sea obligatorio explicar la racionalidad de nivel 2 en los términos de la teoría de la decisión. No es necesario tampoco considerar las creencias instrumentales como creencias condicionales que usan el modus ponens. El Dr. Bermúdez prefiere verlas como creencias causales relativas a estados de cosas y no a valores de verdad de proposiciones.,

Jean-Philippe Jazé