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El Dr. Bermúdez empieza su charla haciendo un breve bosquejo sobre el temario del que tratará su taller. En la primera sesión Language Cognition and Abstraction I, abordará el problema sobre lo que es distintivo de la cognición lingüística destacando una serie de teorías clásicas al respecto y presentando los argumentos a favor y en contra de las mismas. En la segunda sesión Language and Cognition II, profundizará sobre su propia postura frente a dichas teorías y discutirá sobre lo que considera que el lenguaje hace posible. Esta primera parte del seminario gira principalmente alrededor de dos preguntas: ¿de qué manera contribuye el lenguaje a la forma en que categorizamos y conceptualizamos el mundo? y ¿posibilita el lenguaje formas de pensamiento que no son accesibles a criaturas no lingüísticas?

Antes de entrar a la discusión el Dr. Bermúdez procede a presentar una serie de presupuestos que proveen el marco conceptual dentro del cual construye su elucidación: 

1.     El reconocimiento de la capacidad de pensamiento en criaturas no-lingüísticas.

2.     La consideración de que un pensamiento no-lingüístico es cualquier pensamiento atribuido a criaturas no lingüísticas.

3.     Una definición de lenguaje como la posibilidad de combinación de símbolos para crear símbolos complejos que pueden ser evaluados en términos de verdad o falsedad.

4.     La aceptación de que el pensamiento no-lingüístico presenta importantes analogías con el pensamiento lingüístico.

 Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre el pensamiento lingüístico y no lingüístico? Para los teóricos del Language of Though  (LOT) (Mentales) no existe en principio ningún tipo de pensamiento que no este anclado en el lenguaje, para ellos el lenguaje público es tan sólo una herramienta para expresar el pensamiento y el lenguaje privado del pensamiento debe ser por lo menos tan expresivo como cualquier lenguaje público que se pueda aprender.

El Dr. Bermúdez considera que no es necesario que exista el lenguaje para que exista el pensamiento, para que sea posible la cognición; sin embargo, aclara que sí hay algo en nuestra capacidad lingüística que manifiesta la posesión de una cognición distinta, cualitativamente, a la de criaturas no lingüísticas.

 Aclara que las teorías tradicionales sobre pensamiento y lenguaje fallan en alguna de estas tres formas:

  a) Son incompatibles con la evidencia empírica actual: para Dummett, el mundo no viene articulado de ninguna forma particular, somos nosotros que por medio del lenguaje le imponemos una estructura definida. Sin embargo, los experimentos de deshabituación realizados en infantes demuestran la implausibilidad de esta postura. La sensibilidad a la ontología de los objetos no es una capacidad exclusivamente lingüística.

 b) Adjudican al lenguaje una función meramente prostética (lenguaje como herramienta): como afirma Clark, nadie dudaría en aceptar que el lenguaje cumple una serie de funciones instrumentales como son la ampliación de la memoria, la simplificación medioambiental, la coordinación, el trascender el path dependent learning, la posibilidad de manipulación de datos y representaciones etc. Sin embargo muchas de estas funciones pueden ser llevadas a cabo en procesos no lingüísticos y aunque resulta evidente que un lenguaje público genuino realizará estas funciones de manera más eficiente, la diferencia es solamente de grado y no de genero.

 c) Se basan en evidencia puramente circunstancial: existe evidencia experimental interesante que ha sido interpretada por Carruthers, como demostración de que el lenguaje posibilita ciertas formas particulares de cognición como la capacidad de integrar información de diferentes dominios. Propone que el lenguaje  es el vehículo del pensamiento intermodular (non- domain-specific), es decir integra las diversas fuentes de ‘input’ cognitivo. Sin embargo, el Dr. Bermúdez no considera que las conclusiones que se desprenden de estos experimentos sean definitivas ya que no ofrecen ningún tipo de explicación sobre la forma en que el lenguaje posibilitaría este tipo de integración cognitiva.

María Teresa Fernández Francés