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Conferencia Inaugural
(5 de noviembre del 2001):Matemáticas
y Filosofía
La
Dra.
Ivonnne Pallares analiza las respuestas que las diferentes escuelas
en la filosofía de las matemáticas dan a la pregunta acerca de cuál
es el objeto de estudio de las matemáticas y cómo se conoce dicho
objeto. Logicismo Frege
defendía una concepción logicista, según la cual los objetos de las
matemáticas son abstractos, eternos e independientes de nuestra mente
(por lo tanto a Frege se le considera realista). Él pensaba que
tenemos acceso a esos objetos (tales como los números y las
colecciones de números) a través de la lógica. Por ejemplo, el cero
se puede definir como el conjunto de todos aquellos individuos que no
son idénticos a sí mismos. En
efecto, para Frege el concepto de identidad es un concepto lógico. El
proyecto logicista fracasa debido a la paradoja
de las clases que no son miembros de sí mismas R= { C / C es un conjunto y C Ï C } La pregunta es: ¿ R Î R ? Al contestar ya sea de manera afirmativa o negativa nos encontramos en ambos casos frente a una contradicción.
Intuicionismo Al
tratar de evitar la paradoja del tipo mencionado, los intuicionistas
elaboran una nueva concepción de acuerdo a la cual los objetos de
estudio de las matemáticas son construcciones mentales y por lo tanto
ya no son objetos eternos, pues existen sólo en la medida en que son
pensados. Esta escuela admite que existen proposiciones matemáticas que
no son ni falsas ni verdaderas, limitando así el alcance del principio
del tercero excluido. Como una gran cantidad de demostraciones en matemáticas
dependen de la aceptación del principio del tercero excluido, el
rechazo de dicho principio reduce en gran medida lo que para los
intuicionistas constituyen las matemáticas. Formalismo
Una nueva concepción matemática se expresa a través del formalismo de Hilbert, quien se propuso llevar a cabo un programa que tenía dos objetivos principales. El primero consistía en formalizar todas las áreas de las matemáticas, es decir, en elaborar sistemas formales a partir de los cuales se pudieran desarrollar las matemáticas. La estrategia de Hilbert fue la de formalizar primero la aritmética para así poder lograr su segundo objetivo: mostrar que dicho sistema era consistente. De acuerdo al formalismo, el objeto de estudio de las matemáticas lo constituyen los sistemas deductivos, los cuales consisten de símbolos y reglas para su manipulación. En la década de los años treinta, el matemático Kurt Gödel demostró que la aritmética no “puede probar su propia consistencia”, lo cual dio fin al programa de Hilbert. Constructivismo
En
matemáticas, muchos enunciados “existenciales” tales como “Existe
un número primo mayor que 100 tal que...” sólo se han podido
demostrar por lo que se conoce como “prueba por reducción al
absurdo” (es decir, la demostración de dichos enunciados consiste en
asumir que son falsos y mostrar que esto lleva a una contradicción), la
cual depende del principio del tercero excluido. El constructivismo,
que es una variante del intuicionismo, admite como demostraciones válidas
de enunciados existenciales, únicamente aquellas que exhiben o nos
dicen cómo construir el o los objetos cuya existencia afirman dichos
enunciados. Estructuralismo El
estructuralismo considera
que el objeto de estudio de las matemáticas son estructuras. Los
números naturales, por ejemplo, pueden identificarse con cualquiera
de las siguientes dos secuencias de conjuntos: (1) Æ, {Æ}, {{Æ}}, {{{Æ}}}, . . . (2)
Æ,
{Æ},
{Æ,
{Æ}},
{Æ,
{Æ},
{Æ,
{Æ}}},
{Æ,
{Æ},
{Æ,
{Æ}},
{Æ,
{Æ},
{Æ,
{Æ}}}},
. . . Cada
identificación por separado brinda una respuesta concreta a la pregunta
de qué son los números naturales. En el segundo caso, por ejemplo, se
afirmaría que el número cero es
el conjunto vacío, el uno el conjunto cuyo único elemento es
el conjunto vacío, y, en general, que el sucesor de un número natural n
(es decir, n + 1) es
la unión de los conjuntos n
y {n}.
En contraste, el estructuralismo afirma que ninguna secuencia como las
anteriores constituye “el”
conjunto de números naturales (y por lo tanto que no hay una respuesta
a preguntas tales como qué objeto
es, por ejemplo, el número tres). Secuencias como las anteriores son,
de acuerdo al estructuralismo, instancias de algo más general: cada una
ejemplifica una estructura cuya descripción está dada por ciertos
postulados (los axiomas de Peano). Más precisamente, dichos postulados
expresan todas aquellas características, y sólo ésas, que tienen en
común secuencias como las dos anteriores. Así, una secuencia infinita
como la siguiente:
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
. . . también
exhibe “la” estructura que tienen las dos anteriores (pues además
de ser infinita, es discreta, es decir, no es continua, y tiene, entre
otras características, un primer “elemento” o un comienzo). Las
matemáticas estudian, de acuerdo al estructuralismo, las características
comunes de secuencias como las anteriores. Las
tradiciones antes mencionadas reflejan algunas de las
preocupaciones ontológicas y epistemológicas particulares de
los filósofos de las matemáticas, pero la filosofía de las matemáticas
no sólo se limita a la
clarificación de los conceptos. Preguntas
del público 1)
¿
Por qué descartar una escuela por lo que ésta rechaza? 2)
¿
Por qué el filósofo asedia a los matemáticos, mientras que el matemático
no se preocupa tanto por las propias limitaciones de su estudio? 3)
¿Hay
alguna relación entre las matemáticas y la psicología? 4)
¿
Cómo segmentan la realidad las matemáticas? 5)
¿Existe
un pragmatismo en Matemáticas (noción de aplicabilidad)? 6)
¿Las
matemáticas viven tranquilamente sin la filosofía? Alejandro Brauer Vega Jean-Philippe Jazé
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