Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dra.Herminia Peraita>Qué pasa cuando se presenta un proceso de deterioro cognitivo y las categorías se confunden?

 

 

En este taller, la Dra. Peraita presenta la relación entre los sistemas de categorización conceptual  y la memoria como la base del funcionamiento cognitivo y plantea que la desestructuración de la memoria semántica implica un severo deterioro en la capacidad de categorizar.

 

El taller comienza con una introducción de tipo histórico sobre cómo surgieron las líneas que permiten la investigación de los efectos de las enfermedades degenerativas del sistema nervioso y el impacto de éstas en los sistemas de categorización conceptual.

 

Existe una corriente novedosa, que resulta de las escuelas de psicología cognitiva y la neuropsicología que, al conjugarse crearon la escuela de la psicología de la categorización a principios de los años 70´s. Dicha corriente es bastante reciente, al menos en España y en Francia.

 

Hay dos manifestaciones de la neuropsicología:  la vertiente clínica, que obedece a la tradición de las teorías localizacionistas, que ubicaban las actividades mentales en una u otra zona del cerebro y la vertiente cognitiva. La neuropsciología cognitiva ha generado nuevos modelos de procesamiento cognitivo, y no parte necesariamente de asignaciones cerebrales localizables. La neuropsicología y la psicología cognitiva aceptan que cualquier actividad mental tiene una base cerebral.

 

Las investigaciones en estas corrientes tienden a abordar los procesos de deterioro que se presentan con las enfermedades degenerativas del sistema nervioso y los efectos que éstas tienen en los sistemas de las funciones superiores de la mente como la memoria. Surge así un nexo, que normalmente no se establecía ni a nivel clínico ni a nivel teórico: el deterioro de la memoria semántica y su relación con los sistemas categoriales.

 

La memoria semántica es el componente central de los presos de categorización. Es el sistema de referencia personal relacionado al conocimiento de las palabras, de los conceptos y de sus usos.  Al presentarse un proceso de deterioro en la memoria semántica éste repercute en los sistemas de categorización. ¿Cómo?  se pregunta la Dra. Peraita.  El estudio del deterioro semántico se realiza a través de evaluaciones de las distintas modalidades sensoriales en función del Input  o estímulos de entrada en el proceso aferente y en función del output o respuestas motoras o verbales del proceso eferente. De esta manera se suele obtener una idea de cómo está organizada la memoria semántica, cómo se estructura, cómo funciona y cómo se deteriora.

 

 Elizabeth Warrington comunica por primera vez en 1975 el caso de un paciente que presentaba un evidente deterioro, pero con una particularidad. El paciente presentaba lo que a partir de ese momento se llamó ‘disociación’: fenómeno que consiste en la posibilidad de presentar deterioro en un campo de la memoria y preservaciones en otro campo de la misma función. El caso, reporta Warrington, consistía en un deterioro de la memoria semántica con conservación de la memoria episódica (cf. Taller I). A partir de los años 80´s se empiezan a estudiar las disociaciones. Este paciente parecía incapaz de reconocer a los seres vivos, pero sabía perfectamente los nombres y los usos de los artefactos que no eran seres vivos. El descubrimiento consistía en reconocer que las enfermedades podían producir diferencias sustanciales  en la evolución, el itinerario y la manifestación del deterioro dependiendo de la enfermedad que produzca  las lesiones. Las tres enfermedades que menciona la Dra. Peraita en este taller son demencia tipo Alzheimer, demencia multiinfártica y encefalítis Herpética.  Sin embargo, estos tres padecimientos presentan aspectos similares en cuanto al impacto y efecto deteriorante en los sistemas categoriales.

 

·        Los pacientes que padecen alguna de estas enfermedades suelen utilizar las categorías en un nivel supraordenado, lo cual revela una tendencia a perder atributos que se asocian a la categoría  a un nivel básico.

·        Los pacientes que padecen alguna de estas enfermedades también son susceptibles de cometer errores intracategoriales (ejemplo: Un paciente que solía confundir una lupa con una cuchara y utilizaba la lupa como un instrumento para comer la sopa).

·        Y por último, los pacientes que padecen alguna de estas enfermedades cometen más errores de asignación categorial que fonémicos.

 

Estos datos son percibidos a través de la incursión práctica en la evaluación del nivel de deterioro cognitivo que presenta un sujeto y están relacionados con la fluidez categorial, el control ejecutivo y el recuerdo y la producción de conceptos. Estas son funciones y estrategias de búsqueda semántica y todas son tareas de categorización conceptual. La labor de la Dra. Peraita significa, por lo tanto, una aportación interesante a la investigación clínica de la neuropsicología sobre el diagnóstico y tratamiento de algunos de los  síndromes cerebrales orgánicos más comunes hoy en día y la aplicación práctica de las teorías y modelos de categorización.

Alejandro Brauer Vega