Proyecto Categorización>Archivo>Taller Dra.Herminia Peraita>Prioridad a los modelos que se basan en el conocimiento previo

para explicar la categorización

 

 

Al principio de su tercer taller, la Dra. Herminia Peraita pidió a una persona del público  enunciar en un minuto una serie de palabras relacionadas con la categoría de mueble y preguntó si podemos concebir un esquema de la estructura de tal categoría. Tal estructura, según la Dra. Peraita, debería poseer un conjunto de rasgos estructurales y una serie  de rasgos conceptuales. ¿Cómo organizamos nuestros conocimientos?

 

 

FALTA el modelo de Herminia 

 

 

 

Uno de los problemas o debates más importantes que aún hoy en día se sigue planteando en el campo de la categorización (en la formación de categorías eficaces y coherentes y tanto en su aprendizaje como en su uso), es si este proceso se rige por la semejanza que presentan algunas de las características o dimensiones de los objetos, es decir si está guiado por los datos (data driven) o si está regido por el conocimiento del mundo que posee previamente el sujeto (knowledge driven – conocimiento más o menos tácito, más o menos implícito, más o menos ingenuo).

 

Vandierendonck & Rosseel afirman  que las teorías previas (o  el conocimiento sobre el mundo) afectan el proceso de detección de semejanzas determinando los juicios de similaridad, y estos a su vez afectan el aprendizaje de categorías. Es decir, lo que tiene lugar es un proceso causal interactivo entre el conocimiento previo, por una parte, y la percepción de rasgos de los objetos, por otra.

 

Estructura del conocimiento según Vandierendonck:

 

Vandierendonck nos dice que el conocimiento se estructura en tres niveles:

a)     tenemos modelos cognitivos implícitos (de los que forman parte los diferentes tipos de categorías interrelacionadas de muchas maneras);

b)     en el conocimiento conceptual o de relaciones conceptuales (...es parte de, ... sirve para)entran también los esquemas, relaciones semánticas y los modelos mentales;

c)      el conocimiento categórico es el significado extensional de un concepto.

Pero además hay otros dos niveles que intervienen en el proceso de adquisición y uso de categorías:

a’)   el de la semejanza perceptiva entre los objetos;

b’)   el del agrupamiento (en función de esta semejanza).

 

Vandierendonck supone que hay una interacción  entre la semejanza percibida de los estímulos que se categorizan y el conocimiento que se tiene sobre los mismos, influyendo este conocimiento de forma que se seleccionen aspectos relevantes de los atributos que configuran los estímulos y respecto a los cuales se va a evaluar la semejanza. Las teorías o conocimiento previo van a influir en la detección de semejanzas y diferencias, y la estimación de estas dos últimas va a modificar el conocimiento.

 

Orden evolutivo en la adquisición de las categorías:

 

Según la Dra. Peraita, hay un orden evolutivo en la adquisición de los atributos. Por ejemplo, la función es lo que viene en primer lugar para los niños. Ciertos autores esencialistas afirman que poseemos categorías innatas que nos ayudan en la organización de nuestro conocimiento. El niño nace con capacidades para discriminar categorías naturales (por ejemplo, animado/inanimado). Esa concepción es llamada esencialismo, pues supone la existencia de categorías naturales que poseen esencias constitutivas, de las que el niño es consciente muy pronto y que a manera de teorías previas sobre el mundo le ayudan a configurarlo conceptualmente.

 

El esencialismo psicológico está defendido por los partidarios de las teorías sobre la categorización guiadas por un conocimiento previo (cf. Medin)[1]. El esencialismo mantiene las categorías naturales tienen esencias definitorias (por ejemplo, las categorías ‘ser vivo’ y ‘ser no vivo’, pero no incluye los artefactos; sin embargo, esta última distinción ontológica está presente en el niño desde muy pequeño. En ontología social, los esencialistas usan el concepto de entitativity (reificación) en oposición a naturalness (naturalidad), para designar una homogeneidad prescrita y después percibida, una distintividad, una consistencia conductual. Estudios de Haslam & al. sobre las creencias esencialistas demostraron que la estructura del pensamiento esencialista implica esas dos dimensiones claramente identificables para distinguir entre las categorías naturales (las cuales son bien delimitadas) y las entidades coherentes unificadas y significadas pero que tienen límites borrosos. Entre las categorías sociales estudiadas, el género, la raza y la etnicidad son ejemplos de categorías que se equiparan a las naturales, mientras que la homosexualidad, los grupos políticos, los judíos y los enfermos del SIDA ejemplifican categorías entitativas. El nivel o peso  del pensamiento esencialista está muy relacionado con determinadas categorías sociales pero no con otras.

 

 

 Bibliografía

 

  • Medin, D.L. & Ortony, A., (1989). “Psychological essentialism”. Similarity and analogical reasoning. New York: Cambridge University Press.

  • Haslam, N., Rothschield, L. & Ernst, D.(2000). “Essentialist beliefs about social categories”. British journal of social psychology, 39.

  • Vandienerdonck, ¿?????

Jean-Philippe Jazé


[1] Cf. Los talleres de A. Woodfield sobre Rey.